7 consejos para hacer que tu hogar sea más sostenible
Aunque a veces pienses que vivir de forma sostenible solo depende de grandes decisiones o tecnologías avanzadas, la realidad es que todo empieza en casa.
Desde cómo usas la energía hasta la forma en la que haces la compra o decoras el salón, cada pequeño gesto cuenta. Pero, hacer de tu casa un hogar más sostenible no significa renunciar a la comodidad, sino aprender a disfrutar de ella de una forma más responsable. Te contamos cómo hacerlo con ideas sencillas para empezar o seguir mejorando tu compromiso con el planeta.
7 consejos para hacer que tu hogar sea más sostenible
1. Ahorra energía sin perder comodidad
La energía es uno de los grandes focos de consumo en cualquier vivienda. Pequeños cambios en tus hábitos pueden reducir el gasto y, además, ahorrar dinero.
Empieza por lo más básico. Apaga las luces cuando no las necesites y desenchufa los aparatos en modo stand by, porque sí, siguen consumiendo energía aunque no los uses. Sustituir las bombillas tradicionales por LED es otra mejora, ya que consumen hasta un 80% menos y duran mucho más.
Si puedes, apuesta por electrodomésticos con etiqueta A o superior. Puede parecer un gasto alto al principio, pero a medio plazo compensan. Y si además programas la lavadora o el lavavajillas en horario valle, estarás optimizando el consumo y ayudando a equilibrar la red eléctrica.
2. Controla la temperatura de forma eficiente
Mantener una temperatura estable en casa mejora el confort y ayuda a evitar un consumo innecesario de energía. Para conseguirlo, lo más importante es contar con un buen aislamiento. Revisa las juntas de las ventanas y las puertas, y si tienes oportunidad, instala doble acristalamiento. El calor o el frescor del verano se escapan con más facilidad de lo que parece y eso acaba notándose en la factura.
Los termostatos inteligentes pueden ser un gran apoyo, ya que permiten ajustar la temperatura según el momento del día o incluso desde el móvil. Así evitas que la calefacción o el aire acondicionado trabajen más de lo necesario. A veces, basta con subir o bajar un solo grado para ahorrar hasta un 7% de energía.
3. Reduce, reutiliza y recicla de verdad
La famosa “regla de las tres R” sigue siendo la base de cualquier estilo de vida sostenible. Pero más allá de separar los residuos, conviene pensar qué compras y cómo lo usas.
Antes de tirar algo, plantéate si se puede reparar o transformar. Un mueble viejo puede tener una segunda vida con una capa de pintura o un cambio de tiradores. Y los envases de cristal o las cajas de cartón pueden convertirse en organizadores, floreros o juguetes para peques con un poco de creatividad.
A la hora de comprar, apuesta por productos locales y a granel, para reducir embalajes y emisiones de transporte. Además, elegir materiales reciclados o reciclables como vidrio, madera o textiles de algodón orgánico, contribuye a cerrar el círculo de un consumo más responsable.
4. Cuida el consumo de agua
Aunque en muchas zonas no lo parezca, el agua es un bien cada vez más escaso. Instala aireadores en los grifos que mezclan el aire con el agua y reducen el consumo sin perder presión. Las cisternas de doble descarga también ayudan, y si además cierras el grifo mientras te cepillas los dientes o te enjabonas las manos, estarás ahorrando litros cada día.
Otra idea es reutilizar el agua siempre que sea posible. Por ejemplo, la que usas para lavar frutas o verduras puede servir para regar las plantas. Si tienes jardín o terraza, valora instalar un sistema de riego por goteo o recoger agua de lluvia para el riego.
5. Elige materiales y productos naturales
Los materiales que eliges para tu hogar también influyen en su sostenibilidad. La madera, el bambú o el corcho son opciones renovables y con bajo impacto ambiental. Además, los textiles naturales como lino o algodón orgánico son más respetuosos con el entorno y mejoran la calidad del aire interior, ya que evitan los compuestos químicos que a menudo liberan los materiales sintéticos.
Pinturas ecológicas, cerámicas locales o muebles de segunda mano también aportan calidez y personalidad al hogar, demostrando que la sostenibilidad no tiene por qué afectar a una bonita decoración.
6. Crea tu propio rincón natural
Las plantas son mucho más que decoración. Ayudan a purificar el aire, regulan la humedad y aportan bienestar.
Si tienes un poco de espacio, puedes crear un mini huerto con hierbas aromáticas o tomates cherry. Cuidarlas es una actividad relajante y, además, una forma divertida de enseñar a los más peques la importancia de cuidar la naturaleza.
Un pequeño toque verde en el salón, el balcón o la cocina puede transformar el ambiente y recordarte cada día la importancia de la sostenibilidad.
7. Sé digital, pero responsable
La tecnología también tiene su huella, pero usada con criterio puede ayudarte a vivir de forma más sostenible. Reducir el consumo de papel con facturas electrónicas, notas en el móvil o gestiones online es una forma sencilla de evitar residuos innecesarios. Lo importante es hacerlo con moderación, evitar acumular archivos o correos que ya no necesitas, limpiar tus dispositivos de vez en cuando y darles una segunda vida antes de reemplazarlos.
Además, apostar por tecnología duradera, reparable y de bajo consumo es otra manera de cuidar el entorno.
Hacer tu hogar más sostenible no requiere grandes inversiones ni cambios radicales. Empieza por lo que esté a tu alcance y ve incorporando nuevos hábitos poco a poco. Con el tiempo, esos gestos de apagar, reciclar, cuidar, elegir mejor… se volverán más naturales y dejarán un impacto positivo que va más allá de tus paredes.
Publicado en Responsabilidad Social Corporativa